Viajar barato a Asia

Barato, lo que se dice barato, no es si lo comparamos con un fin de semana en Salamanca… Ahora bien, cada vez resulta más asequible viajar por el lejano Oriente ya que hay una mayor apertura a la hora de recibir turismo en algunos países asiáticos.

Para viajar por Asia, lo primero que hay que tener es tiempo. Resulta obvio, pero para que sea un viaje placentero por lo menos debes invertir 15 días ya que, vas a gastar dos días en ir y venir. Es algo a tener en cuenta, pues no es de ese tipo de viajes que se hacen sin pensar en una escapada de fin de semana.

avion

El idioma y la cultura es completamente distinta a la nuestra, así que hay que ir bien preparado y con el viaje muy planeado desde antes de tomar el vuelo para que todo vaya como la seda. Una vez allí hay que ser respetuoso con las tradiciones culturales y haberse informado culturalmente para no faltar al respeto a nuestros anfitriones.

La búsqueda del vuelo

Es complicado buscar un vuelo que se ajuste a nuestro presupuesto y hay que tener mucha paciencia para conseguirlo. Lo que debes tener en cuenta es que hay que ser flexible en cuanto a las fechas y casi a los lugares. Los puertos más habituales del sudeste asiático son Bangkok o Singapur, con ofertas interesantes desde Londres, Milán o Munich. Si vas más al norte lo más adecuado es que busques llegar a Peking, Shanghai o Tokio.

Lo habitual es que los precios ronden los 700 euros, pero si miramos muy bien los presupuestos y no nos importa hacer escalas por nuestra cuenta buscando las conexiones más baratas podemos llegar a pagar unos 500 euros para llegar por ejemplo a Bangkok.

Cuidado con lo que comes

Por muy amante de la cocina tradicional asiática que seas y por muchas veces que hayas ido a restaurantes asiáticos en España, tienes que tener en cuenta que lo que comes aquí se parecerá muy de lejos a la comida que puedas ingerir allí.

Esto es porque en este tipo de restaurantes asiáticos, la cantidad de especias con las que condimentan los platos es mucho menor. Además, la materia prima no es la misma ya que las normas de restauración son distintas aquí y allí. También has de tener en cuenta que ni las carnes ni las especias ni otros ingredientes son los mismos y que eso influirá mucho. Así que ten cuidado y disfruta de la gastronomía sin llevarte sorpresas.