El recuerdo de la suma estupidez humana

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De vez en cuando, ¿por qué no? Me gusta soñar, dejarme imbuir de lo que mis escasos conocimientos y mi descomunal fantasía me dicen que pasó en uno u otro lugar; en una u otra época; a unas u otras personas… Porque de personas se trata, al fin y al cabo.

Y hoy, por mucho que me guste, no voy a retroceder hasta la Edad Media, como cuando visito uno de esos castillos en los que me meto en la piel de Jacques de Molay (¿ves?, esos religiosos, los templarios, sí que me gustaban a mí, defendiendo el territorio y cabreando a reyes y papas).

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Un tren. Un abrazo. Cero reproches

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No soy de esas personas cuya prodigiosa memoria alcanza edades previas a los cinco años. Quizá, a eso de los cuatro, tenga un par de flashes, pero ni siquiera una imagen medianamente nítida. De hecho, uno de los primeros recuerdos claros que tengo es el de mi primer viaje en tren.

Fueron del orden de ocho o diez kilómetros, en un vagón de tercera clase, con los asientos de madera –sí: soy así de mayor y los trenes tardaron tanto en modernizarse en Galicia-. El caso es que estaba yo por los cinco años e hice el viaje desde Mesón de Calvos hasta Orense para ver a mi hermanita recién nacida. Tampoco voy a olvidar que era mi abuelo Antonio quien me acompañaba.

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Las Médulas, de mina romana a patrimonio de la Humanidad

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El noroeste peninsular fue, aunque los momentos gloriosos hayan pasado hace siglos, una zona de gran riqueza aurífera. Existen muchos testimonios de ellos (aparte de recientes intentos por aprovechar esa riqueza), pero sin duda el más importante de esos yacimientos mineros y arqueológicos a un tiempo es el paraje de Las Médulas, en El Bierzo, Patrimonio UNESCO desde 1997.

Fue la mayor mina romana de oro a cielo abierto desde la conquista de la zona en torno al 25 a.C. Y tanto Plinio el Viejo, que pasó aquí parte de su juventud, como los estudios modernos estiman una extracción de un millón y medio de kilos de oro al año. Lo que no está tan claro es el origen del topónimo. ¿Algo que ver con el Monte Medulio?

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Varsovia, Patrimonio de la Humanidad

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Varsovia es una de las ciudades con más encanto de Europa. Es un sitio tranquilo repleto de arte y cultura y ha llegado a ser Patrimonio de la Humanidad en 1980 por ser el mayor ejemplo de reconstrucción tras su devastación en 1944 en la Segunda Guerra Mundial.

Esta ciudad vio nacer a Maria Sklodowska, la reputada científica ganadora de dos premios Nobel conocida como Marie Curie. Otro de los grandes personajes ilustres de este lugar es el músico del romanticismo Frédéric Chopin, cuyo corazón se encuentra en la iglesia de Santa Cruz de Varsovia por un deseo expreso del compositor.

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Buenos aires: una gran historia 2ªparte

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Dejábamos la Historia de la capital de Argentina en el momento en el que los españoles la habían fundado. Buenos Aires fue gobernada por todo tipo de funcionarios, como regidores, alcaldes, etcétera, que administraban la seguridad, la justicia… a partir de determinado momento desde el cabildo de Buenos Aires, construido por la orden jesuita a mitad del siglo XVIII.

Otro de los edificios más reseñables de la ciudad es el fuerte, destacado en muchas de las ciudades americanas. El bonaerense es, en todo caso, el más famoso de todos ellos. Se halla en lo que hoy es el palacio presidencial (la Casa Rosada).

De hecho, no fue el cabildo, sino el fuerte la sede del gobierno, del virreinato y, más delante, de la primera reunión del gabinete. La construcción se halla sobe una colina desde la que se domina el Río de la Plata y se advierte la llegada de cualquier barco.

Una ciudad que pertenece a un puerto

Hablando de barcos, el puerto de Buenos Aires era y es una verdadera ventana al mundo. Ventana, eso sí, cerrada al comercio durante una buena cantidad de años por orden del virrey de Perú. Este bloqueo se eludía por parte de los comerciantes locales de manera sistemática. Para ello se utilizaba lo que se conoce como “corriente del buque”, descargando las mercancías muy discretamente.

En 1776, el rey español, Carlos III ordena que se cree el mencionado virreinato de Río de la Plata para alcanzar un mayor control de las tierras americanas. Y fue con la creación de un virreinato propio como se liberalizó el comercio porteño.

La burguesía, clave para la independencia

La industria de la época se sostenía merced a la exportación del cuero y a la importación de productos europeos, cómo no, a través del puerto, para el resto del país. Esta actividad económica fue suficiente para que la colonia creciera hasta hallarse lista para su independencia.

De hecho, la fuerza revolucionaria bonaerense se sostenía sobre todo en la burguesía comercial asentada en torno al puerto. Sería esta la que creara las Provincias Unidas del Río de la Plata en 1810.

El nacimiento de un país

Comoquiera que la metrópolis vivía tiempos convulsos, poco pudo hacer la corona para conservar las tierras de la América Austral. El 9 de julio del 1816 los delegados de las Provincias Unidas del Río de la Plata se proclamaban independientes del dominio español y declaraban el nacimiento de las Provincias Unidas de América del Sur.

La historia de la ciudad desde ese momento hasta la actualidad es, como poco, igual de apasionante. De hecho, lo es tanto que hemos considerado que se merece un artículo aparte que, en justicia, tendrá dentro de un tiempo.

Buenos aires: una gran historia 1ªparte

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La conquista y ocupación española del territorio argentino comenzó a mediados del siglo XVI, cuando los nativos ya habían interrumpido el avance de los Incas del Perú a través de Bolivia. Según iban reduciendo a la población indígena, los conquistadores fundaban ciudades que les servían de apoyo para seguir adelante con la colonización.

Concretamente, en la zona que hoy ocupa Buenos Aires habitaban los Querandí (su nombre, en idioma guaraní, significa “gente con grasa”, habida cuenta de que la incluían en su dieta). Pero, a pesar de su apelativo, estos indígenas poseían un cuerpo bien proporcionado, hermoso y un carácter duro y guerrero.

Semisedentarios, agrupaban sus tiendas junto al agua en invierno y dejaban las expediciones para el verano. Eran estupendos corredores y un terrible azote para la fauna de la zona. Su principal industria era la cerámica.

Una conquista muy difícil

En 1516, el español Juan de Solís desembarcó en las costas del Río de la Plata, pero los nativos fueron capaces de resistir el intento de conquista y la expedición fracasó. La que hoy es capital de Argentina se fundaba en marzo de 1536 de la mano de Don Pedro de Mendoza. Al no conservarse el acta fundacional, se desconoce el lugar exacto del nacimiento de Buenos Aires.

En junio de ese mismo año, tras una cruenta lucha entre nativos y españoles se destruía la recién fundada población. En 1542,  se refundaría Buenos Aires y, finalmente, el 11 de junio de 1580 tendría lugar la tercera y definitiva refundación bajo el nombre de Santísima Trinidad y su puerto Santa María de los Buenos Aires.

Relaciones quebradizas

En un primer momento, los Querandi se mostraron amistosos y establecieron relaciones comerciales con los colonizadores, intercambiando mercancías del Viejo Continente por productos de caza y pesca. Pero esta buena relación acabó por disolverse.

Con la idea de someter a los Querandi, Pedro de Mendoza envió a su hermano Diego en una expedición que fracasaría junto al río Luján en junio de 1536. Desde ese momento, el hambre y los ataques de los nativos hicieron mella en las filas europeas. Finalmente, las tropas españolas rompieron el asedio, aunque les costó más de mil víctimas.

Ya gravemente enfermo, Pedro de Mendoza cedió el mando de la expedición al capitán Francisco Ruiz Galán hasta que Juan de Ayolas volvió. La conquista del Río de la Plata siguió adelante con Ayolas y por el resto de los miembros de la expedición original de Pedro de Mendoza.

Salem, la ciudad embrujada

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Desde que el mundo es mundo, existen las leyendas. Historias que han vivido desde padres a hijos que se recuerdan como método de advertencia para prevenir futuros dramas. Hay algunas que se han ido distorsionando tanto en el tiempo que no se saben situar en el tiempo o lugar donde pasaron dichos hechos.

Y se convierten en lo que hoy conocemos como cuentos. Y otros que aun con el paso del mismo tiempo, lo único que hacen es condenar a esos lugares a ser localizados más en el mapa.

Si hay una leyenda que no se ha perdido y que aún hoy sigue en la memoria colectiva de todos los americanos es la que se aconteció hace siglos en la ciudad de Salem. La cual puede que reconozcas con el su sobrenombre “La ciudad de las brujas”. Y que alcanzo aún más popularidad con innumerables películas y obras de teatro.

Corazón de Massachusetts

Como bien podemos imaginar por el subtítulo, la ciudad de Salem está ubicada en el estado de Massachusetts, más concretamente en el condado de Essex.

Desde su nacimiento ha sido un punto estratégico por su puerto. Que desde su comienzo en el siglo XVIII le sirvió tanto para ser situado geográficamente como de base económica, ya que el todo el tráfico comercial de África, India, Rusia, Sumatra y China tenían que pasar por allí. Por este motivo la ciudad consta de una gran multiculturalidad étnica compuesta por colonos, afroamericanos, indios americanos, asiáticos, isleños del Pacifico, latinos o hispanos, etc.

Los Juicios de Salem

Tras que Inglaterra renunciara a su condición católica, miles de religiosos perseguidos decidieron huir de su patria antes que abandonar su fe. Así pues embarcaron hacia América y con ellos sus creencias y la actividad más bochornosa que se unió a la iglesia católica, la inquisición.

Como ya pasaría en Europa, eran muchos los juicios que, sin ninguna clase de sustento, se hacía hacia las personas acusándoles de herejes o de brujería. Movidos en su mayoría por luchas y conspiraciones entre diferentes familias o dentro de su propio núcleo familiar.

Así encontramos el caso de Salem en plena colonización, 1692. Condenando a 25 personas, la mayoría mujeres, acusadas de ejercer actividades demoníacas, a morir ahorcadas en la plaza ante todo el fervor popular. Lo que les valió el sobrenombre de las “Brujas de Salem”.

A este número de víctimas, que es el más grande juzgado y asesinado que se recuerde en la inquisición, hay que unir al de los aniquilados por los mismos motivos. Que aumentan hasta un total de 150 a 200 personas. Sin contar con los encarcelados en la prisión, que también encontrarían presos la muerte.

Miles de historias y leyendas atraen a la ciudad la atención de espiritistas, especialistas de lo paranormal y curiosos. Aunque para ser justos hay que decir que su turismo no se ve afectado, ya que son muchos los que ven en la ciudad sus múltiples cualidades como su distrito histórico:

Hasta un total de 407 construcciones de estilo colonial o federal. Donde se concentra la mayor parte de los lugares históricos de Massachusetts.

De lo macabro a lo bello

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Hay un mundo entero debajo del que conocemos. Las ciudades encierran en el los secretos de una época pasada, pasadizos por donde encontrarnos con las supersticiones, misterios y leyendas de lo que un día fuimos. Algunos aún están escondidos y otros, como es el caso con las Catacumbas de la Ciudad de París, es un reclamo turístico explotado al máximo.

Aunque a muchos le den cierto recelo, hay que reconocer que detrás de lo macabro que resulta y extraño de un lugar subterráneo lleno de calaveras y huesos, las catacumbas son sin duda uno de los lugares más curiosos y de una que resulta perplejamente bello gracias a su misticismo, que nos lleva a un romanticismo pasado.

Historia de la ciudad europea más poblada

París siempre ha sido una de las ciudades más poblada de Europa, algo que siempre ha dado problemas para sus habitantes. Y que en 1777 se vio agravado con la explotación de las canteras del subsuelo, que datan de la época romana y de donde se extrajeron la mayoría de los materiales para la construcción de la ciudad. Algo que había empezado ya en poner en peligro la estabilidad de los edificios de la ciudad.

La solución que se tomó fue conquistar el espacio de los cementerios para poder ampliar los límites de la ciudad. Así cogieron los restos mortales del cementerio de Halles y los instalaron en estas galerías subterráneas a 20 metros de profundidad.

Esta solución no sólo sirvió para dar más espacio habitable a parisinos, sino que también para liberar de carga el cementerio, que estaba por encima de su capacidad y empezaba a ser poco higiénico y gran propagador de enfermedades.

Durante el tiempo que duró este traslado era común ver carromatos cruzando París con los huesos del cementerio. La forma de colocarlos era haciendo murallas con los restos en las catacumbas. Poniendo sobre ellos una placa identificadora del lugar de extracción de los restos con un epitafio en Latín rezando sobre ellos.

Cómo visitar

Las catacumbas hacen un total de casi 300 km de túneles. Aunque hoy en día solo se pueden visitar de manera guiada unos cuantos kilómetros, quedando restringida muchas de las entradas a túneles para el público. Aun así son numerosos los grupos de aventureros que se lanzan, sin tener en cuenta los peligros que lleva consigo, a visitar de manera clandestina el París Subterráneo.

Esta visita puede causarte un cierto rechazo por tratarse de un lugar de contemplación de la muerte, y es verdad, pero debes saber que estos pasadizos también ayudaron a mucha gente, sirviendo de escondite y lugares de reunión de cientos de perseguidos: jesuitas durante la corte de Luis XVI, activistas durante la Revolución Francesa, hasta buscados durante la Segunda Guerra Mundial. Por lo cual también hay que ver este lugar como defensor de la libertad y la vida.

Balnearios, una tradición más viva que nunca.

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Hace unos años hablar de balnearios era hacerlo sobre la tercera edad. A todos nos parecía una actividad típica de nuestros abuelos o de personas con problemas de salud. Pero hoy por hoy los balnearios han sabido darle la vuelta a su imagen, favorecidos por la aparición de los spas, y reclamar para ellos un público joven y renovado.

En España hay una amplia oferta de balnearios que incluye la totalidad de las comunidades autónomas, algunos de ellos con gran tradición, como por ejemplo el balneario de Alange, situado en el pueblo extremeño del mismo nombre. Este balneario, de casi 200 años es uno de los más antiguos de nuestro país y es un ejemplo de cómo se puede conjugar tradición y modernidad para dar cabida a todas las demandas.

Un manantial ya utilizado por los romanos.

Los romanos ya utilizaban las aguas termales y se desplazaban para poder disfrutar de sus beneficiosos efectos para la salud. Hay constancia de que en el siglo III de nuestra era ya construyen un edificio termal en Alange, que fue consagrado a la diosa Juno por serle atribuida a sus aguas la curación de una joven de rica familia que no podía concebir. Más tarde recibiría su actual nombre de los árabes, que llamaron a este lugar “aguas de Alá”.

Sus aguas son de las pocas de Europa con efectos demostrados para el sistema nervioso, lo que contribuye a su fama y singularidad. Pero además de programas para el sistema nervioso en Alange se trata el aparato locomotor, el respiratorio y los problemas ginecológicos y de alergias.

Una amplia gama de ofertas para todos los públicos.

Alrededor de este balneario hay varios hoteles que cubren la amplia demanda de los visitantes. Además de poder relajarse y tomar las aguas es posible contratar paseos a caballo, actividades de aventura o agradables rutas para visitar los alrededores.

Desde 32 euros y en oferta de 2×1 se puede realizar el recorrido termal durante la temporada baja. Y por poco más de 60 euros por persona se pueden pernoctar en uno de los hoteles con derecho a desayuno y a un tratamiento de belleza.

Más que tratamientos de salud.

En el balneario de Alange y los hoteles que trabajan con el, podrá contratar tratamientos de belleza y relax además de los médicos. Masajes, hidratación facial, ducha escocesa o baño turco son algunas de las ofertas que puede contratar para disfrutar de cuidados y relax y volver a la vida diaria sin rastro de estrés.

A lo largo del año podrá de disfrutar de diferentes packs que incluyen alojamiento y servicios y que van desde una escapada romántica en pareja hasta descuentos para mayores de 55 años.

Proveglia, la isla prohibida

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Hoy me disponía a escribir sobre las leyendas y el misterio que escondía la ciudad de Venecia. El significado e historia de cada uno de sus puentes y ritos que nos garantizan el amor eterno. Buscando más información sobre esta clase de mitos he encontrado el nombre de una isla que jamás había oído, Poveglia.

Se sitúa entre Venecia y el Lido. En la conocida como Laguna de Venecia, al norte de Italia. Una isla que queda dividida por un pequeño canal en dos partes.

La ciudad del no retorno

Ése fue el sobrenombre que le dieron a la isla durante la época romana. Usándose para aislar a las víctimas de la peste, de donde no volvía nadie.

Siglos después, durante el Renacimiento, en Europa estallaría una gran infección de peste bubónica. Afectando más a ciudades como Venecia, por su estancamientos de agua, que se tornaron sucias y eran un gran foco de infección.

Las autoridades decidieron entonces trasladar a los muertos a la isla abandonada. Para facilitar su cremación y así evitar más contagios. La masacre llegó cuando, por causas de nerviosismo, se decidió trasladar allí a todas las personas indiscriminadamente si estaban más contaminadas o sólo mostraban algún síntoma, dejándolas a su suerte allí o arrojándolas directamente al fuego.

Paraje natural convertido el balneario mental

Tras esos lamentables episodios se prohibió visitar la isla por motivos de seguridad sanitaria. Aún había restos de fosas comunes y cadáveres carbonizados abandonados por supersticiones y creencias.

Pero en 1922 se comenzó la construcción de un centro psiquiátrico, que coronaba un gran campanario. La única edificación que hay en la isla. Centro donde se les practicaba todo tipo de maltrato a los pacientes (enfermos mentales y psicópatas) para su curación, como lobotomías y trepanaciones.

No se sabe si por las historias contadas generacionalmente, o por su estado mental, los internos empezaron a sentir paranoias por lo sucedido siglos atrás en esas tierras, miedo que se trasladó al equipo médico. Cerrando dicho centro tras el suicidio de su director.

En la actualidad

Como siempre que se cuenta esta clases de historias, se pueden creer o no. Durante años esta isla perteneció al ayuntamiento de Venecia. Solo se consiguió vender a una familia, la cual la abandono en el año 1960, tras experimentar lo que decían que eran sucesos paranormales.

Hoy en día, el gobierno ha prohibido visitar la isla, que ya sólo se puede contemplar desde la otra orilla.